El riesgo asociado a la identidad no humana depende de a qué datos confidenciales puedan acceder los sistemas automatizados.
Una API conectada a sistemas de bajo riesgo puede generar poca preocupación. Un agente de IA conectado a datos de clientes regulados crea un nivel de exposición muy diferente.
El contexto de los datos determina qué identidades no humanas son las más importantes, dónde la exposición genera riesgos para el negocio y cómo las organizaciones deben priorizar las medidas correctivas.
La seguridad de la identidad sin visibilidad de los datos crea puntos ciegos.