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Más allá de la migración: cómo un líder financiero global aprovechó BigID + AWS como su principal herramienta para la visibilidad de datos.

Visibilidad antes que velocidad

En las finanzas globales, la velocidad lo es todo. Los mercados cambian de la noche a la mañana. Las regulaciones evolucionan constantemente. Las expectativas de los clientes son implacables.

Para un importante proveedor de servicios financieros que gestiona más de 70 millones de cuentas activas en 450 000 establecimientos comerciales, la presión para modernizarse era intensa. La infraestructura heredada se había convertido en un lastre invisible, ralentizando la innovación y aumentando el riesgo operativo. Los líderes pronto se dieron cuenta de algo fundamental:

El mayor riesgo no era migrar a la nube.

El mayor riesgo era migrar sin saber qué datos tenían.

Décadas de crecimiento heredado habían creado una enorme dispersión de datos. La información confidencial (PII, datos personales y secretos de aplicaciones integradas) estaba dispersa en bases de datos estructuradas y almacenamiento no estructurado. Un enfoque de migración directa solo replicaría ese riesgo en un entorno más escalable.

Así que, en lugar de empezar por la infraestructura, empezaron por la inteligencia.

Implementaron BigID como capa de descubrimiento y clasificación de datos en toda la empresa antes de migrar las cargas de trabajo a AWS. Esa decisión replanteó por completo la estrategia de migración. En lugar de heredar el riesgo, lo eliminaron de raíz.

Migración impulsada por la inteligencia

BigID proporcionó un descubrimiento automatizado en sistemas heredados y servicios de AWS, lo que permitió a la organización obtener un mapa preciso de los datos confidenciales antes de su migración. Cuando las cargas de trabajo se transfirieron a Amazon S3, RDS, Redshift y DynamoDB, llegaron clasificadas, gestionadas y controladas.

La nube se convirtió en una oportunidad para modernizar la seguridad, no para aumentar la vulnerabilidad.

Al integrar la gobernanza en el propio proceso de migración, la organización garantizó que solo los datos necesarios, comprendidos y debidamente clasificados ingresaran a su nueva arquitectura de AWS. El resultado fue una base en la nube construida sobre el control en lugar de las suposiciones.

Consolidación que redujo el riesgo

Las empresas financieras modernas suelen operar con sistemas de seguridad fragmentados que aumentan tanto el coste como la complejidad. Como parte de su transformación, la organización abandonó su antigua implementación de seguridad, que carecía de una visibilidad integral centrada en los datos en entornos nativos de la nube.

Al estandarizar el uso de BigID como capa de inteligencia y aprovechar AWS como plataforma de ejecución escalable, redujeron la complejidad operativa al tiempo que la fortalecieron.

  • Menos herramientas.
  • Menos puntos ciegos.
  • Menores gastos generales.
  • Postura más fuerte.

Esto fue más que una simple consolidación de herramientas. Fue una reducción de la superficie de ataque.

Protección proactiva en AWS

El impacto se hizo aún más evidente en la gestión de sus "secretos". En entornos de nube dinámicos, el riesgo suele ocultarse en lugares inesperados: almacenamiento mal configurado, credenciales integradas, claves API expuestas. Los secretos expuestos pueden generar un riesgo de acceso inmediato.

Gracias a la clasificación y el etiquetado automatizados, ahora se identifican de forma continua los datos confidenciales y los secretos. Los flujos de trabajo de remediación se activan rápidamente, lo que permite a la organización pasar de una respuesta reactiva a incidentes a una prevención proactiva de riesgos.

Para implementar esta inteligencia a gran escala, se utilizó el Conector de Seguridad Unificada de BigID para AWS, que transfiere los hallazgos directamente a AWS Security Hub. De esta forma, se crea una consola de seguridad unificada donde convergen las señales de riesgo de datos y la información sobre la postura en la nube. En lugar de alertas fragmentadas en múltiples sistemas, los equipos ahora trabajan con una fuente de información común.

Los equipos de seguridad de datos y en la nube priorizan el riesgo en función de la sensibilidad real de los datos, y no solo de una mala configuración de la infraestructura, lo que permite una respuesta más rápida y precisa.

Quizás lo más importante sea que la organización ahora mantiene un inventario de datos sólido y confiable en todo su ecosistema de AWS. En un sector caracterizado por regulaciones y controles en constante evolución, la clasificación automatizada proporciona una gobernanza basada en evidencia que resiste auditorías y revisiones regulatorias.

El cumplimiento normativo ya no es una tarea frenética que se realiza periódicamente; está integrado en las operaciones diarias.

El control es la nueva ventaja competitiva.

El resultado de esta transformación es evidente. Al combinar las capacidades de inteligencia de datos de BigID con la infraestructura de nube escalable de AWS, la organización hizo mucho más que modernizar su entorno.

  • Redujo el riesgo antes de la migración.
  • Consolidó las herramientas
  • Remediación automatizada
  • Alineó las operaciones de seguridad
  • Fortaleció la resiliencia regulatoria.

Esta es la diferencia entre migrar a la nube y migrar con control.

A medida que las instituciones financieras se preparan para la siguiente fase de la transformación digital, la brecha competitiva no estará definida por quién posea la mayor cantidad de datos.

Se definirá por quién la entienda, la gobierne y la proteja mejor.

La nube es infraestructura.
La visibilidad es una ventaja.

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